©¿En que te transformas cuando alcanzas la iluminación?
 
Por Henry Binerfa Castellanos
 
 
“Serena esta mí frente –
Ya no consume mi alma ningún deseo abrasador.
Solo, en la apacible noche de mí peregrinación solitaria,
Puedo detenerme en las corrientes que fluyen del mahí:
Es techo de mí morada la bóveda del firmamento;
Se acaban ya los fuegos a extinguir,
Porque allá en mí corazón,
De las llamas de la concupiscencia, de la ira y de la duda
He conseguido arrancar todo alimento en que atiborrarse:
- ¡Llueva  ya torrentes sobre mí esta noche,
Si así le place!”.
 
Fragmento del Sutta Nipata
 
 
Tomando como inicio en nuestro estudio el fragmento anterior, encontramos entre líneas como se trata de mostrar el estado de Arhat, propio del Nirvana y que identifica al Buda por encontrarse en ese estado de dicha perfecta, donde se transforma en un iniciado de alto grado, que vive en el océano de Samadhi, por el cual experimenta toda la bienaventuranza Nirvánica. Lejos de aquel apetito de deseos desbordados y viviendo en el vacío para ganar la totalidad. Manteniendo un estado de animo de perfecto descanso y paz, ayudando aquellos que aun están atrapados en las redes de Maya.
 
En resumen el hombre se transforma en libertad, queda libre de la ira, egoísmo, engaño o cualquier sensación que lo uniera a una vida de anhelo, sumergiéndose en la experiencia del más alto grado de satisfacción emocional sin la más minina perturbación por lo dual del Sámsara y su influencia.  Podemos concluir diciendo que se transforma en un santo que vive en este mundo.
 
 
Desde Camagüey, Cuba
2 de diciembre de 2003